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27 dic 2012

Brindar por el 2013 con un "Sorbete de Limón al Cava"

¿Ya sabes con qué bebida vas a brindar por el nuevo año? ¿Qué te parece ofrecer a tus invitados un refrescante y delicioso sorbete de cava, naranja y limón?

Una delicia culinaria para los paladares más exigentes con la que seguro que triunfas entre tus invitados.

Uno de mis cócteles preferidos, mucho más sencillo de preparar de lo que imaginas. ¿Quieres saber cómo? Pues coge lápiz y papel, y toma nota. Los ingredientes que vas a necesitar para 4 personas son los siguientes: 100 ml. de cava; 200 ml. de zumo de naranja; 60 ml. de zumo de limón; 90 gr. de azúcar; 45 ml. de agua; 15 ml. de ron añejo; 1 clara de huevo; y la fruta que quieras para decorar.


Sorbete de cava para Nochevieja
Cuando tengas todos los ingredientes necesarios podrás empezar por calentar el agua con al azúcar hasta que empiece a hervir y se forme una especie de jarabe. A continuación tienes que esperar a que adquiera temperatura ambiente y después podrás añadir el zumo de naranja, el limón y el ron. Remueve la mezcla y vierte el cava.
El siguiente paso será montar la clara de huevo a punto de nieve y unirla al resto de nuestros ingredientes pero tratando de conseguir una textura espumosa. Cuando hayas terminado tendrás que depositar tu mezcla en una jarra y guardarla en el congelador.

Una vez que hayan transcurrido unas dos horas podrás remover el sorbete y después de cuatro horas más, podrás volver a remover de nuevo. Deja el sorbete en el congelador durante toda la noche y sírvelo a tus invitados acompañado de algún detalle decorativo como frutos rojos o menta.
Un cóctel laborioso aunque bastante sencillo de preparar, que no te puedes perder.

2 nov 2010

La resurrección de la ginebra

De olvidada, a bebida en moda en nuestro panorama nacional


La ginebra, la bebida que llegó a parecer irremediablemente pasada de moda, está resurgiendo en los últimos tiempos y vuelve a ser la niña mimada de los aficionados a los cócteles. La más característica de las bebidas espirituosas británicas (el procedimiento más habitual de destilación se conoce simplemente como 'London dry') ha recorrido un largo camino desde que se la introdujo en estos pagos. El predecesor de la ginebra moderna llegó a Inglaterra hacia 1640, cuando los mercenarios regresaron de la guerra de los Países Bajos y se trajeron muestras de la bebida nacional holandesa: la 'genever', cuyo empleo como poderoso antídoto contra los nervios antes de entrar en batalla inspiró la expresión 'coraje holandés'.


El emparejamiento de la enebrina con el alcohol, sello distintivo de todas las ginebras, nace de la creencia en el poder curativo de una baya silvestre de color azul intenso famosa por su rica combinación de especias, aroma y matices agridulces de pino. Se creía que la enebrina era buena para todo, desde los dolores de riñón hasta la Peste Negra.

El ascenso de Guillermo de Orange al trono inglés en 1689 puso de moda la bebida holandesa, cuyo nombre se adaptó a la lengua nacional como 'gin', y la desregulación del destilado y el veto a la importación de productos franceses como el brandy la impulsaron todavía más. La popularidad de la ginebra en seguida se les fue de las manos a las autoridades, y deparó los desagradables años de la locura de la ginebra que retrató el pintor y grabador William Hogarth (y que hicieron que se la conociera como 'la ruina de las madres'), cuando solamente Londres producía al año 14 galones por ciudadano.

Finalmente, las leyes y los impuestos frenaron a los 'mercaderes del matarratas', que vendían una ginebra toscamente destilada, y los sustituyeron por empresas dirigidas por 'destiladores nobles' como Bombay, que todavía elabora la ginebra según una receta de 1761. 

Más importantes fueron aún los progresos técnicos, que permitieron a los destiladores hacer una ginebra mucho más pura. En lugar de disfrazarse con fuertes aromatizantes un alcohol de mala calidad, ahora la ginebra podía destilarse varias veces y luego añadírsele aromatizantes botánicos más sutiles, dando lugar a la bebida limpia pero compleja que hoy conocemos.

Aunque la ginebra conservó parte de su mala reputación hogarthiana en la Inglaterra victoriana, la aparición del cóctel en la época eduardiana la dotó de una nueva aureola de sofisticación. La ginebra pronto se convirtió en la base de la mitad de las bebidas de cualquier lista de cócteles que se preciara. Sin embargo, la estrella de la ginebra palideció a medida que la bandera fue arriándose en todo el imperio, al tiempo que el éxito del vodka se erigía en símbolo de la imagen chic que tenía el Este de Europa durante la Guerra Fría. 
¿Cómo, si no, un personaje supuestamente sofisticado como James Bond iba a beber impunemente una abominación como el martini vodka?
El maestro destilador Desmond Payne, el hombre que se esconde tras la venerable marca Beefeater y que lleva 40 años trabajando en el mercado de la ginebra, no le tiene mucho aprecio a nada de lo que rodea al blanco mate de las bebidas espirituosas. "El vodka es un licor terriblemente neutral. La ginebra es algo mucho más logrado", dice.

Para Payne, la ginebra es el paradigma de la sofisticación, gracias a la combinación única de hierba, especias y aromatizantes cítricos que da a cada ginebra selecta sus cualidades distintivas. Raíz de lirio de México o Perú, aromática y con matices de violeta y tierra. Angélica de aroma dulce y almizlclado con regusto a pino. Semillas aromáticas de cilantro, que evocan el jengibre y el limón, junto al sabor intenso y untuoso de la cáscara de naranja amarga de Sevilla.

"Los aromatizantes botánicos comprenden desde los sabores afrutados hasta las raíces, más secas y térreas", explica Payne. "Los matices cítricos son los más volátiles, los que primero te golpean. Pero cada ingrediente (el cilantro, la enebrina, la angélica) apunta a un lugar distinto del paladar".

Aunque cada marca de élite es diferente en cuestión de sabor, Payne cree que la contraseña debería ser "claridad de sabor y equilibrio". "Para conseguir un sabor complejo", añade, "no basta con tres o cuatro ingredientes botánicos: el deje de la enebrina será demasiado amargo. Pero con más de diez se corre el peligro de que el sabor quede diluido".

Hendrick’s, uno de los mayores productores de ginebra de Escocia, ha reclutado devotos gracias a su sedicentemente 'ginebra más escasa', en la que una destilación final presencia la infusión de pétalos de rosa junto a la del intenso sabor del pepino; pepino holandés, para ser exactos, en lo que es todo un guiño al patrimonio histórico de la ginebra. 

Por su parte, la Nordic Dry de Blackwood es una joya procedente de la empresa productora más remota del Reino Unido, situada en Shetland. Durante los días de verano con sol de medianoche, se arrancan de los acantilados y playas de Lerwick flores de menta acuática, reina de los prados y clavelina de mar, para componer una mezcla con cúrcuma y violetas, que dan su característico tono verdoso a esta bebida. Old Raj es otra soberbia ginebra escocesa con un raro matiz cromático y un toque de especias que debe a la adición de azafrán.

16 sept 2008

El agua fue el líquido más consumido en España durante 2007


A continuación se situaron los refrescos, el vino, la cerveza y las bebidas espirituosas


El consumo de líquidos en España, desde el agua mineral hasta el café, pasando por los vinos hasta llegar a los cavas y otras bebidas alcohólicas, alcanza cifras elevadas, tal y como queda de manifiesto en los millones de litros consumidos el año pasado.

En la campaña 2006/2007 se produjeron 4.368 millones de litros de vino y 539 millones de litros de zumos de uva y de mosto, según datos de la Federación Española de Vino (FEV). En la campaña 2007/2008, la producción ha descendido a 3.973 millones de litros de vino, mientras los zumos y el mosto han aumentado a 548 millones.

Más agua

Los datos de la Asociación Nacional de Empresas de Aguas de Bebida Envasadas (Aneabe) reflejan que el consumo de agua en España en 2007 fue de 5.637 millones de litros. El 95,68% de ese volumen fueron aguas minerales naturales y, frente a las preferencias europeas, el 96,12% de la producción fueron aguas sin gas. Según el estudio sobre Alimentación en España 2007, este sector facturó unos 1.100 millones de euros. Aneabe destaca, además, que el consumo per cápita alcanzó los 127 litros en 2007, mientras que cada español gasta diariamente 220 litros de agua de grifo, que anualmente se eleva a 80.000 litros.

Refrescos

Las bebidas de cola y las de naranja lideran el sector de los refrescos
Según la Asociación Nacional de Fabricantes de Bebidas Refrescantes Analcóholicas (Anfabra), la patronal del sector, a lo largo del pasado año los españoles bebieron 5.038 millones de litros de refrescos. Esta asociación destaca que en el mercado existen más de 30 sabores representativos de gran variedad.

El 55% del total fue bebida de cola, mientras que el 12% fue de naranja. Ambos sabores lideran el mercado, seguidos por el limón (6,5%) y la gaseosa (5%), aunque cada vez están teniendo más peso las denominadas bebidas light, al representar ya el 25,5% del consumo. También las bebidas para deportistas suponen ya el 4%, pero igualmente destaca el aumento del consumo de las bebidas sin gas, que representa el 15% de la producción.

En 2007, el consumo per cápita de cerveza fue de 56 litros (se produjeron 3.320 millones de litros), uno de los más moderados de Europa, según la patronal cervecera (Cerveceros de España). Cabe destacar que el 15% de la producción es cerveza sin alcohol, así como que el 72% lo bebimos en bares, cafeterías o restaurantes. Este sector facturó el año pasado 3.052 millones de euros. La situación económica está influyendo en el consumo de cerveza, "que ha descendido claramente en los últimos meses, sobre todo en hostelería", asegura Jacobo Olalla, director general de Cerveceros de España. A la situación económica española se suma el descenso del número de turistas, añadió.

Bebidas espirituosas

El sector de bebidas espirituosas, que son las que se obtienen por destilación de productos fermentados, o por maceración de sustancias vegetales, representa el 24,16% del consumo, por detrás del sector del vino (33,12%) y las cervezas (42,72%), facturó 19.049 millones de euros. También este sector muestra una tendencia a la baja de un 1% anual, llegando hasta unos 240 millones de litros comercializados. El whisky es la bebida más consumida en este capítulo (el 31,8% del total), seguido por el ron (14,1%), brandy (13,1%), ginebra (11,7%), anís (6%), vodka (4,3%), pacharán (3,7%), licores de frutas (3%) cremas (2,4%), ponche (1%), aguardiante de orujo (1,6%) y el tequila (0,3%).

10 mar 2008

Las Bebidas

El agua es el principal componente del cuerpo humano, constituyendo un 60% del peso corporal y es imprescindible para asegurar la vida


La ingesta de bebidas pretende compensar las pérdidas de líquidos del organismo, que se eliminan por la respiración, la sudoración, la orina y las heces principalmente y que se estiman en unos 2,5 litros al día.

Las necesidades de agua varían en función de la edad, la situación fisiológica (embarazo, lactancia,…), la temperatura ambiental, el nivel de actividad física, el tipo de alimentación, etc. Se estima que la cantidad de agua que se debe ingerir al día está alrededor de 1,5-2 litros, ya que las necesidades hídricas se cubren no sólo con las bebidas, sino también con el agua de los alimentos.

Bebidas no alcohólicas

El agua es la bebida recomendada por excelencia en cualquier etapa de la vida, y contiene, además de la propia agua, sustancias minerales en cantidades variables (calcio, magnesio, sodio, hierro, flúor y yodo). Podemos encontrar dos tipos principales de aguas: agua potable no envasada (del grifo) y agua potable envasada, la cual puede ser, a su vez, mineral natural (rica en minerales y otros componentes que le atribuyen efectos beneficiosos), de manantial (sin las mismas propiedades) y preparadas (tratadas para ser potables). En cualquier caso, el agua no aporta calorías a nuestro organismo.

Las bebidas refrescantes

Son líquidos preparados a base de agua potable con o sin gas y algunos otros ingredientes, como extractos de frutas o plantas, zumo de frutas, agentes aromáticos, azúcar, edulcorantes, saborizantes, etc. Algunos ejemplos de bebidas refrescantes son las gaseosas, aguas con gas, los refrescos y bebidas con zumo de frutas, etc. En cambio, la leche, los preparados lácteos y los zumos de frutas no son bebidas refrescantes, sino alimentos líquidos. Cabe destacar que muchas bebidas refrescantes tienen un contenido elevado de azúcar (de media, unos 10 g por 100 ml del producto), a menos que contengan edulcorantes artificiales acalóricos; por lo tanto, los refrescos se tendrían que consumir de forma ocasional y no como sustitutos del agua.

Otro tipo de bebidas refrescantes son las bebidas deportivas o isotónicas que se consumen para reponer los líquidos y minerales perdidos durante el ejercicio físico por lo que suelen contener azúcares simples, vitaminas (C, complejo B y E), minerales y aromas de frutas.

Merecen atención especial los zumos de frutas, que dependiendo de los ingredientes utilizados y el proceso de elaboración conservan, en mayor o menor proporción, los nutrientes de la fruta fresca, aunque la fibra alimentaria nunca está presente. Algunos envasados contienen azúcares añadidos y/o aditivos, que deben figurar en la etiqueta. Los que mejor conservan las vitaminas, minerales y antioxidantes son los que se preparan para su consumo inmediato, aunque hay que insistir en que el contenido en fibra siempre es mucho menor que en la fruta entera. Otro aspecto a tener en cuenta es que con los zumos se tiende a ingerir más piezas de fruta de las recomendadas y en consecuencia también un exceso de azúcares.

Bebidas alcohólicas

Son todas aquellas que contienen alcohol etílico (etanol) en su composición. Dentro de éstas están las bebidas fermentadas, que se producen por fermentación de azúcares de frutas (uva, manzana), obteniendo vino, cava y sidra, o de la fermentación de cereales (cebada), obteniendo la cerveza. Por su contenido en antioxidantes, estas bebidas consumidas en las comidas y de forma moderada pueden tener un papel preventivo de ciertas enfermedades en adultos. En cambio, las bebidas destiladas como el aguardiente, el coñac, el ron, el vodka, el whisky y los licores se obtienen por destilación de mostos fermentados y tienen un gran contenido en alcohol y con ello, un elevado riesgo de toxicidad.

16 ene 2008

El Vino de mesa y sus fluctuaciones en origen

Sube el precio en origen del vino de mesa a unos porcentajes muy elevados


A la subida del precio de los lácteos y el pan, se une ahora la del vino, ya que el precio de la uva se ha encarecido en origen entre un 25 y un 30%, lo que acabará repercutiendo en los consumidores finales, según el medio digital Bolsacinco.com. 

Una de las causas del aumento de precio ha sido la mala cosecha registrada en Francia, Italia y Grecia.